Uncategorized Susan on 22 Nov 2007 05:07 am
La casa lejana
Dentro de lo previsto para todos los gastos de este año, tenía pensado empezar a pagar un inmueble comprado a inicios de año. Al parecer todo iba a salir bien, cuando lo veía desde esa época y con una visión tranquila, sin embargo no sabía todo lo que me iba a pasar a lo largo del año 2007. Cosas que impedirían totalmente el cumplimiento de mi sueño de comprar una casa. Era algo que tenía previsto desde hace mucho tiempo, tan sólo que las posibilidades económicas me habían alejado cada vez más de llegar a alcanzar mi meta. Pero, al iniciar este año, el panorama monetario había girado a mi favor, y tenía una cantidad ahorrada lo suficientemente grande como para empezar a hacer los pagos de una casa.
Bueno, estaba encaminándome a empezar el negocio de la compra cuando ocurrió lo primero que me desestabilizó. Al parecer había olvidado que tenía que hacer otros pagos previos, pues era dinero que había pedido ya hace tiempo a un amigo, y que no me lo había cobrado, pero que sentía la necesidad de pagarle, pues estaba en juego nuestra amistad, y también la imagen que tenía de mí, pues no quería que luego el resto de mis amigos pensaran que era un ladrón, o un tacaño, o algo por el estilo. De manera que tuve que realizar se pago, con lo cual lo que tenía ahorrado disminuyó considerablemente, aunque aún me permitía comenzar a hacer los pagos necesarios de la casa por algunos meses. Y sobre todo no me había quitado mucho ánimo, pues sabía que tenía que hacer ese pago, y el haberlo hecho antes del tiempo previsto me daba también cierta tranquilidad.
Ahora sí, aparentemente todo lo que tenía en la cabeza, y en mi futuro era la compra de la casa. Pero no fue así. Sucesivamente se fueron presentando factores que me iban quitando de a pocos el dinero con el que contaba, y las ganas que me hacían seguir en mi propósito de la adquisición del inmueble. Luego del dinero que tuve que pagarle a mi amigo, se vinieron ciertas cosas que hubiese preferido pasar por alto: estaba por ejemplo el gasto que tuve que realizar por una multa de tránsito por un descuido que había cometido mi hijo mientras manejaba mi auto, y como él no tenía dinero, pues tuve que sacar de mis arcas lo que costaba la multa. Mi hermano me pidió prestado dinero, y se lo di, eso constituyó otra disminución a la cantidad ahorrada por entonces.
Y pasaron muchas otras cosas más que no había tenido en cuenta, y que a pesar de que eran pequeñas, se iban sumando unas a otras, llegando a formar una barrera que no me permitía avanzar de forma libre hacia mi objetivo, y más bien me iba alejando cada vez más de ello. Claro que al final no pude cumplir lo que me había trazado, y ahora sólo estoy esperando que el próximo año, lo ahorrado no se esfume entre pequeñas cosas que no tenía pensadas y que además me hagan volver al inicio, sin poder llegar a obtener la casa que anhelo.
Related Posts
- No related posts