Uncategorized Susan on 19 Jul 2007 12:37 pm
Cuando el calor te asfixia
Los veranos deben ser de las estaciones del año mas esperadas y la mas odiadas a la vez.
Es cierto que puedes ir a la playa, disfrutar del sol, broncearte de forma natural y pasarla con tus seres más queridos o en unas interesantes vacaciones.
Esa es la parte positiva de esa estación, donde predomina el astro rey. La parte fea va relacionada con las altas temperaturas que puedan causar muchas molestias y fastidios en relación con la diversión y relax que uno siempre espera.
Para ello es bueno tener a la mano un buen sistema de calefacción en el hogar y no pasar por este tipo de inconvenientes. En especial, para quienes no les agrada mucho la idea de ir a veranear y prefiere descansar y pasarla en la casa con un buen libro.
Bueno, es precisamente ahí donde se hace imprescindible un buen sistema que te pueda refrescar a parte de los helados o bebidas que puedas disponer a la mano.
Antes era algo distinto, pues solo disponías de los tan preciados ventiladores, unos pequeños molinos, estos que los tenias como un acompañante en toda la casa pues el calor agobiaba y su necesidad era imperiosa.
Recuerdo haber visto hasta en vehículos de transporte pequeños ventiladores que es el temor también de las madres de familia, tomando en cuenta que siempre el bebe de la casa quiere meter el dedito para ver que se siente. No me deja de ser útil este viejo electrodoméstico, sin embargo el sistema de calefacción es algo mas abarcador, como que se siente para todas las habitaciones y quienes la ocupan a diferencia del ventilador que usualmente brinda sus beneficios a un reducido grupo de personas.
Es mas, la complejidad que puede tener el colocar un nuevo sistema de calefacción o el solo hecho de instalar uno nuevo resulta algo tedioso, en todo caso esa sería la excusa ideal para quienes no quieran dejar el viejo pero útil ventilador.
Pues primero hay que pasar por decidirse y buscar un buen sistema de calefacción, ver su adecuación al espacio del que disponemos.
Un sistema bastante creativo me parece el que se ubica en los techos, mediante conductos que toman el aire del exterior para renovar el ambiente y no sea el mismo aire el que este dando vueltas por la casa.
Otro punto importante es que podríamos adquirir un sistema que no sea adecuado solo por que se encontraba a un buen precio, lo ideal seria que el vendedor o asesor comercial visite su casa o, por lo menos, tenga una idea clara de su estructura para elegir el modelo adecuado. Temas como la extensión de las habitaciones, la orientación de la misma, el tipo de acristalamiento instalado y el número de personas que circulan por el lugar son datos que hay que tomar muy en cuenta.
Al parecer todo esto no es tan sencillo como parece, solo es cuestión de informarse un poquito mas al respecto, no vaya a ser que en el mismo verano sea vea perjudicado por al agobiante calor y la desazón de haber adquirido algo que realmente no le conviene.