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Uncategorized Susan on 04 Jan 2008
Por suerte existen los apartamentos
Nos que sea un neurótico ni mucho menos, pero cuando la paciencia se acaba y la tolerancia es menor que lo que hay que tolerar, entonces, la idea de mudarse y preferir vivir aunque sea en una caja, suena racional. Todos hemos vivido en familia, casi todos, hemos tenido que pasar por los insufribles fines de semana, días en que toda la familia estaba en casa y había que combatir con cada uno de ellos, lidiar por el baño, por el lugar en la mesa, por la televisión, por el cordel para tender la ropa, por la lavadora para lavar la ropa antes, por los juguetes, por las escobas, por el mueble para llevar a la enamorada de turno, para todo.
Los días de semana la vida se llevaba mas tranquila, solo las mañanas eran todo un desquicio, en la hora del desayuno y en la disputa por la plancha y por la infaltable cola para ducha. La casa era grande, pero igual faltaba espacio para toda la familia. Cientos de veces ha pasado que llegaba de donde estaba presuroso para ver algún programa en la televisión y de repente alguien de la familia –amigos de alguno de ellos-, estaba viendo algún otro programa y la riña por poseer el control hacia que ambos bandos perdiéramos de vista nuestros ansiados programas.
La situación empeoraba cuando a la casa llegaba visita, siempre unos tíos o unos primos lejanos que se apoderaban de todo y congestionaban aún más el ya congestionado transito del hogar. Y lo pero de todo era que, por ser invitados de la casa, tenían la preferencia en todo y encima siempre mostrándole los dientes con una sonría, era como una burla a la guerra fría instalada en casa. El punto crítico llegaba cuando debíamos ceder nuestro propio dormitorio, nuestra propia cama a uno de los visitantes y arrastrando la colcha y la cólera, hundirnos en la profundidad de los sillones.
Ya sé que resulta patético acordarse de todo eso a estas alturas de la vida, pero la forma mas clara de fundamentar la suerte de vivir solo. Puede leerse absurdo, pero no siempre andar con tanta familia es una cuestión de alegría, la realidad golpea fuerte y la convivencia con cada uno ellos también pega.
Ahora vivo solo y tranquilo en un cómodo apartamento en Madrid, no tengo que hacer colas para la ducha, no tengo que esperara que desocupen algún asiento para ocupar un lugar en la mesa y no tengo que compartir la cama con nadie – amenos que sea una linda chica, claro-, ni mucho menos pelearme por el control de la televisión. Nada, aquí soy el rey absoluto de todo. Hago lo que quiero y cuando lo quiero hacer; eso sí, extraño a veces los momentos de familia, tengo en la memoria todas las discusiones como momentos anecdóticos e incluso graciosos. No puedo negar que a pesar de todo recuerdo esos tiempos como buenos tiempos, pero por ahora prefiero estar solo, prefiero sumergirme en el bullido familiar solamente los fines de semana, cuando visito a mis padres y junto a los hermanos, los tíos y las familias de cada uno de ellos, volvemos a pelearnos por el fastidiosos control remoto.
Uncategorized Susan on 24 Dec 2007
LOS ARISTOGATOS DEL CHALET
Hace poco, leí una noticia bastante curiosa que tenía como protagonista a la hija del afamado y finado cómico, Charles Chaplin. La nota periodística se refería a unas declaraciones de la hija menor de Chaplin, quien había afirmado que su padre se había reencarnado en un felino. En efecto, señalaba que un gato entraba todas las noches a su domicilio, probablemente un lujoso chalet como los que se pueden ver en las mejores ciudades españolas. Cuando el periodista le preguntó el por qué de esta rotunda información, la menor de los Chaplin indicó que ya antes había sucedido y que un gato llegó extrañamente hasta su poder y se quedó con ella hasta que murió de viejo. Posteriormente llegó otro gato sin que ella lo llame y se quedó bajo su custodia hasta que un buen día salió y nunca regresó. En la actualidad ha llegado hasta su inmueble un tercer gato. Al parecer se trata de un gato negro de hermosos pelaje y que se mete bajo su cama todas las noches. Curiosa noticia que me hizo recordar la vez que en mi casa sucedió lo mismo, no es que el gato fuera la reencarnación de algún familiar muerto sino que apreció de pronto en nuestras vidas y prácticamente por fuerza terminó conviviendo en nuestro chalet.
La historia sucedió hará cosa de veinte años, quien escribe apenas andaba en la primaria y fue principal protagonista de la historia y mayor responsable de que el felino en cuestión se quedara en casa como nuevo miembro de la familia. En efecto, corría el año 1984 y mi familia vivía en el chalet de Barcelona como una familia normal, sin mayores sorpresas. Mis padres trabajaban y yo me quedaba en casa con mi tía y con mi abuelita. Un buen día, empezaron a escucharse maullidos en el techo, parecía ser más de diez gatos, pero eran unos maullidos extraños, llegué a asustarme pensando que eran lobos o coyotes y mis padres se encargaron de tranquilizarme explicándome que de seguro una gata estaba en época de apareo y por eso muchos gatos la estaba cortejando con eso cánticos. Aproximadamente pasó una semana y los lastimeros maullidos desaparecieron de pronto. Habrán pasado dos meses y en el jardín de nuestra casa apareció un hermoso gato blanco de ojos verdes, en verdad era una gata pero de eso no me di cuenta hasta después, cuando le tocó alumbrar cuatro hermosas crías. La gata en cuestión, se mostraba muy dócil y se dejaba acariciar por quien escribe, esto me sorprendió pues conocía el arisco comportamiento de los gatos, máxime si se trataba de un gato callejero. No pensaba reclamar y, feliz, me hice con una nueva “amiga”. Para esto decidí guardar el secreto y no dije nada a mis parientes. A escondidas le llevaba leche y bastante comida, empecé a notar que cada vez se ponía más gorda pero más de un costado que de otro y recordé los maullidos de hacía dos meses y la explicación de mis padres. Era obvio, el alumbramiento estaba por venir y me afané en construirle un refugio en la azotea de mi inmueble. Lo hice en el cuarto de depósito, allí casi nadie entraba si no era una o dos veces al año, era el lugar ideal y así lo fue.
A la semana siguiente, nacieron los cuatro cachorritos, eran muy pequeñitos y me daba miedo cargarlos y lastimarlos en el proceso. Me contentaba con llevarle comida a mi amiga secreta y ver como los pequeños se amamantaban mientras su abnegada madre los lamía. Pronto se descubrió el escondite y mis padres me ayudaron, acondicionamos un pequeño refugio en nuestro patio principal y allí instalamos a la nueva familia. Sin embargo, una noche volvieron a escucharse los maullidos lastimeros, no hice caso y pensé que la historia se repetía con otra gata como protagonista. Al día siguiente me tocó aprender la segunda lección acerca de la vida de los gatos. Los machos mataban a las crías que no eran suyas. En una trifulca murieron dos de los cuatro cachorritos, la madre sólo pudo poner a dos pequeños a buen recaudo. Fue una lección bastante dura la que me tocó aprender y tardé en recuperarme.
Uncategorized Susan on 11 Dec 2007
La mala suerte de comprar un chalet en España
Lo peor que me ha podido pasar en estos últimos meses es haber comprado un chalet. Y no precisamente porque me haya significado un gran gasto, o porque se encuentre en malas condiciones. Me encantan las casas de madera, eso está claro y estoy muy feliz con ello. Ello se debió, principalmente, a que cuando se me presentó la oportunidad de aquel viaje, por medio del cual me iba a ir a vivir al extranjero, (pues contaba con una fuerte oportunidad de conseguir un buen trabajo en la compañía de un amigo de la universidad) no contaba con el dinero suficiente como para poder afrontar los gastos que requeriría el tener que trasladarme a otro país. Desde el pago del boleto, pasando por unos días de estadía, hasta que tuviera por fin la firma del contrato con mi amigo.
Si otra hubiera sido la suerte que me acompañaba por esas semanas, hubiera retrasado un poco más la compra del chalet, y en vez del inmueble hubiese tenido el viaje que anhelaba tanto. Sin embargo, como ya lo dije, no pude realizar mi sueño. Esa casa era muy bonita en realidad, y tenía muy buenos ambientes y decorados, además se adaptaba precisamente a las necesidades de mi familia, por lo que era, a simple vista, o mejor dicho, a la vista de cualquier otra persona, una compra justa y beneficiosa, debido a las características con las que contaba. Mas, para mí, representaba una perdida, pues no era más que un recuerdo constante de que había estado muy cerca de poder cumplir algo que había querido por años.
Como ya no me quedaba de otra, y tuve que quedarme en España, en el chalet que había comprado, decidí dedicarme a hacer varias remodelaciones, y variaciones en la casa, que me parecían necesarias. Además quería hacerlo para cambiarle un poco la apariencia a la casa que tanto me llevaba a recordar lo que había perdido. Pensé que si la cambiaba un poco, podría dejar de pensar tanto en ello. Por lo cual emprendí esa larga tarea de hacer los cambios. Empecé por pintar la parte frontal del inmueble, ya que el azul que tenía me hacía recordar cada vez que lo miraba, que hubiera podido cruzar el mar azul en un avión de no haber realizado la compra. De manera que lo pinté por un color verde intenso, que se mezclaba con la vegetación que rodeaba el lugar y que se parecía más a lo que siempre había visto en España, por lo cual , creía yo, me acostumbraría más rápido a la idea de vivir ahí por siempre.
Hubo otros cambios más que hice a la casa. Como pintar el cuarto de mis hijos, mover los muebles de la sala, varias veces, cambiar la iluminación de todo el inmueble, etc. Todo ello para quedarme satisfecho con lo que había pasado, y de esa manera no seguir recordando mi mala afortuna. Al fin y al cabo, esa era la casa en la que iba a vivir para siempre, por lo que debía empezar a acostumbrarme.
Uncategorized Susan on 29 Nov 2007
Las dificultades del mercado inmobiliario para comprar una casa
Comprar una casa se ha vuelto realmente difícil en esta temporada anual en cuanto a las negociaciones inmobiliarias y más aún en esta época del año. Ahora que ya casi estamos en el final del 2007, he podido notar que lo intereses de compra han variados un poco. Tal vez hayan personas que sigan pensando en la compra de su inmueble, pero la mayoría creo ha volteado sus ojos hacia otro tipo de compras. Aunque no sabría si es por la temporada de fiestas que se acerca, o por la misma situación del mercado inmobiliario que impide que una compra sea tan fácil de realizar.
Dejando de lado la primera posible razón, simplemente porque la descarto, ya que es una opción muy débil, sin muy buenos argumentos. Creo que el motivo principal de que la gente ya no esté tan interesada -al menos manifiestamente- en la compra de un inmueble, sea este chalet, casa de vacaciones, unifamiliar en una villa, apartamento, o cualquier otro tipo de inmueble, es porque las condiciones del mercado no se han dado favorablemente para que este mismo siga creciendo en la población española, ni para que el interés ocasionado en la gente por comprar algún inmueble sea elevado, y sobre todo motivado.
Razones para ello sobran. Para tomar un primer ejemplo, basta con mencionar los precios de los inmuebles que actualmente están en el mercado. Si bien es cierto que no es posible hallar una casa que se encuentre a un precio accesible a todos, al menos lo más adecuado es encontrar una casa que con cierta financiación se pueda llegar a obtener. Sin embargo las propiedades que se nos ofrecen cada vez cuentan con precios más altos, sin contar con el aumento de los intereses y de las hipotecas inmobiliarias que no son más que obstáculos para que las personas en España no podamos llegar a contar con un inmueble propio que se ajuste a nuestras posibilidades y necesidades.
El problema radica también en otro pilar. El de la oferta y la demanda. Aunque esta vez no se centre en el precio, sino más bien en la cantidad de la oferta. Es claro notar que hay mucha gente que desea contar con una propiedad, y que pesar de ello no hay muchos inmuebles que puedan satisfacer una demanda tan grande. Aunque en realidad no hay muchos inmuebles disponibles en el mercado, pero sí hay otros tanto que no están a la venta a pesar de que nadie los ocupa. Ello pasa por algunas ideas de los dueños de no querer ponerlos a la venta, o al menos al alquiler, para que de esa manera se pueda solucionar un poco el problemas español de la compra de casas, que en verdad es ahora uno de los problemas sociales que más afecta a la población, pues esta no puede cumplir sus necesidades inmobiliarias.
Viendo las cosas como están en la actualidad, de seguro que la baja cantidad de compras inmobiliarias no es una cosa del momento, sino más bien de algún tipo de corriente que cada vez nos arrastra más hacia una situación cercana a la crisis, de la cual no podremos salir si las cosa no cambian pronto.
Uncategorized Susan on 22 Nov 2007
La casa lejana
Dentro de lo previsto para todos los gastos de este año, tenía pensado empezar a pagar un inmueble comprado a inicios de año. Al parecer todo iba a salir bien, cuando lo veía desde esa época y con una visión tranquila, sin embargo no sabía todo lo que me iba a pasar a lo largo del año 2007. Cosas que impedirían totalmente el cumplimiento de mi sueño de comprar una casa. Era algo que tenía previsto desde hace mucho tiempo, tan sólo que las posibilidades económicas me habían alejado cada vez más de llegar a alcanzar mi meta. Pero, al iniciar este año, el panorama monetario había girado a mi favor, y tenía una cantidad ahorrada lo suficientemente grande como para empezar a hacer los pagos de una casa.
Bueno, estaba encaminándome a empezar el negocio de la compra cuando ocurrió lo primero que me desestabilizó. Al parecer había olvidado que tenía que hacer otros pagos previos, pues era dinero que había pedido ya hace tiempo a un amigo, y que no me lo había cobrado, pero que sentía la necesidad de pagarle, pues estaba en juego nuestra amistad, y también la imagen que tenía de mí, pues no quería que luego el resto de mis amigos pensaran que era un ladrón, o un tacaño, o algo por el estilo. De manera que tuve que realizar se pago, con lo cual lo que tenía ahorrado disminuyó considerablemente, aunque aún me permitía comenzar a hacer los pagos necesarios de la casa por algunos meses. Y sobre todo no me había quitado mucho ánimo, pues sabía que tenía que hacer ese pago, y el haberlo hecho antes del tiempo previsto me daba también cierta tranquilidad.
Ahora sí, aparentemente todo lo que tenía en la cabeza, y en mi futuro era la compra de la casa. Pero no fue así. Sucesivamente se fueron presentando factores que me iban quitando de a pocos el dinero con el que contaba, y las ganas que me hacían seguir en mi propósito de la adquisición del inmueble. Luego del dinero que tuve que pagarle a mi amigo, se vinieron ciertas cosas que hubiese preferido pasar por alto: estaba por ejemplo el gasto que tuve que realizar por una multa de tránsito por un descuido que había cometido mi hijo mientras manejaba mi auto, y como él no tenía dinero, pues tuve que sacar de mis arcas lo que costaba la multa. Mi hermano me pidió prestado dinero, y se lo di, eso constituyó otra disminución a la cantidad ahorrada por entonces.
Y pasaron muchas otras cosas más que no había tenido en cuenta, y que a pesar de que eran pequeñas, se iban sumando unas a otras, llegando a formar una barrera que no me permitía avanzar de forma libre hacia mi objetivo, y más bien me iba alejando cada vez más de ello. Claro que al final no pude cumplir lo que me había trazado, y ahora sólo estoy esperando que el próximo año, lo ahorrado no se esfume entre pequeñas cosas que no tenía pensadas y que además me hagan volver al inicio, sin poder llegar a obtener la casa que anhelo.
Uncategorized Susan on 12 Nov 2007
Nuevas noticias en un chalet
El último fin de semana la pasé en el chalet de un tío que acababa de mudarse y me había invitado para conversar algunas cosas acerca de la familia, pero también asuntos de negocio. Ello debido a que en los últimos años habíamos estado trabajando juntos en una empresa y ahora él deseaba independizarse, y contar conmigo para emprender esa difícil tarea de comenzar uno mismo su propio proyecto.
Si bien yo quería descansar ese fin de semana y no salir para nada de mi apartamento, me decidí finalmente por ir a visitarlo pues era una buena persona conmigo y además ir a su casa no iba a significar que me perdiera de mi descanso, ya que sabia que en su casa siempre podía encontrar todo para descanar, incluso habían preparado un dormitorio especialmente para mí. Como él y su esposa jamás habían tenido hijos, siempre habían tenido especial cuidado con algunos de sus sobrinos, entre los cuales me encontraba yo.
La cuestión es que llegué a su casa y hablamos bastante, hasta pasada la medianoche, mientras mi tía miraba la televisión en otro cuarto. Yo nunca fui de ver mucha televisión pues prefería leer o pasar el tiempo oyendo música, por eso nuestra conversación se mantuvo en otro ambiente en que la televisión no nos pudiera interrumpir. Al final de esa velada todos nos fuimos a dormir muy tarde, y como consecuencia también nos levantamos muy tarde, cerca de las doce del día. Mi tío que se había levantado un poco antes que yo, ya había salido a buscar el diario y volvía listo para continuar con nuestra conversación. Sin embargo una noticia nos llevaría a olvidar nuestro asunto y a sorprendernos por lo ocurrido en otro lugar.
No se trataba de otra cosa que el altercado vivido por el Rey de España, Juan Carlos, y Hugo Chávez, presidente de Venezuela, en la clausura de la cumbre Iberoamericana realizada en Chile. Después de que el monarca español mandara a callar al siempre irresponsable e irrespetuoso mandatario venezolano, por las alusiones que este hacía constantemente a personas e instituciones ligadas a nuestro país. Tal como sorprendió este acto a todos los presentes en esa cumbre, también nos sorprendió a nosotros. Era casi imposible pensar en una reacción así por parte de un asistente a una cumbre, pero conociendo los comentarios de Chávez, sabemos cómo una persona se puede llegar a exasperar. Haber llamada a Bush el diablo o Mr. Danger es una muestra de ello. Claro que no defiendo a nadie, pero los comentarios siempre se deben hacer con respeto y pensando en las consecuencias.
Al final del fin de semana volví a mi casa con una nueva propuesta de trabajo por parte de mi tío, la cual había aceptado de inmediato pues yo confiaba en él tanto como él en mí. Pero también volvía con una reflexión acerca de lo ocurrido en esa Cumbre: tal vez lo mejor es empezar a mantener cierta distancia respecto a personas que no les importa actuar correctamente frente a quienes piensan diferente, para evitar que vuelvan a ocurrir “accidentes” de esa magnitud.
Uncategorized Susan on 30 Oct 2007
Los beneficios de comprar una casa
Con lo que cuesta hoy en día rentar un apartamento, en casi cualquier parte de España, y las dificultades que se tiene al momento de encontrar uno disponible, surge la posibilidad de la compra de un inmueble. Es una propuesta que a primera vista muchos rechazarían, pues definitivamente el pago que se hace por una hipoteca mensual puede exceder en algunos casos a lo que se paga de manera similar, pero más reducido en cuanto al monto que se hace por un alquiler. Es decir, se paga más al comprar una casa. Bien, aquí tenemos un primer elemento para empezar a juzgar la idea de buena o mala (pero faltará llegara al final para tener el panorama completo)
Ahora, otra idea que se suma a la anterior es la de la cantidad de tiempo que se paga una hipoteca después de haber comprado un chalet o casa, y de haber pedido a alguna entidad financiera que nos financie justamente el inmueble. Aquí, en ese mismo lugar, recae uno de los puntos a favor de la compra. Si bien es cierto que por una inmueble comprado se tendrá que pagar durante algún buen tiempo la hipoteca, ¿no es cierto también que si se renta un apartamento, u otro inmueble, de todas maneras se tendrá que pagar todos los meses una cantidad de dinero? si toda la vida se vive de rentar pisos, entonces ¿no sería más fácil empezar, en algún momento de nuestras vidas gracias a un impulso, tomar la decisión de compra?
Veámoslo así: si yo pago durante toda mi vida adulta un alquiler por un inmueble, al final sumando toda la cantidad pagada me dará como resultado mucho más de lo que hubiera pagado durante un largísimo tempo, pero no toda la vida, de haber tenido la oportunidad, pero sobre todo la valentía, de llegar a concretar un contrato por la compra de una casa. Se trata entonces de obrar con inteligencia a largo plazo, pensando en que las opciones de poder encontrar una buena situación de compra son limitadas, por lo cual se debe aprovechar al máximo la posibilidad que se nos presente en un momento determinado.
Aunque muchas personas no piensen así, y prefieran siempre rentar un apartamento por ejemplo, a tener la posibilidad en algún lugar que sea propio. Sin duda si no fuera por el dinero, la mayoría preferiría comprar. Eso está más que claro, quién no quiere tener algo que sea propio, que le pertenezca, a lo que se pueda aferrar. Porque justamente ese es uno de los bastiones de este concepto de compra. Si obviamos el dinero, y lo mantenemos como una condición en la que se da igualitariamente para todos (claro que esto no es más que una utopía social), la variable más fuerte para que pueda tomarse la decisión frente a un inmueble, en lo que respecta a compra o alquiler, será que la gente tendrá que ver entre algo propio, o pagarle a otro por vivir en su espacio. Pero ese depende de la decisión de cada uno, y por ahora, también del dinero del que disponen, pues si no es mucho, las posibilidades entre las que se puede escoger se aminoran.
Uncategorized Susan on 24 Oct 2007
Comprar casas: lujo de pocos
Quizá con el alboroto que es hoy en día el mercado inmobiliario, muchas personas no se animen por ir en busca de un apartamento para rentarlo, o por la compra de una casa o un chalet. Quizá la mayor parte de la población prefiera hoy en día quedarse en la misma casa en la que está viviendo aunque su deseo sea llevar a cabo una mudanza. Hoy, no se puede llevar a cabo una compra o renta con total tranquilidad y libertad, debido a que los precios que se sitúan por encima de las personas, constituyen las barreras más altas que tienen que escalar y traspasar aquellos que deseen llevar a cabo una transacción inmobiliaria.
En verdad, nos encontramos dentro de un ir y venir de precios y de situaciones que no concuerdan, y no terminan por acomodarse respecto a los precios que se deben tener. Mientas que en Estados Unidos hay una crisis inmobiliaria que por varios meses ya ha venido tumbando a las agencias inmobiliarias y compañías constructoras, así como haciendo que los pagos no se lleven a cabo por parte de los deudores, en varios países de Europa las situaciones inmobiliarias también están en un punto de constante cambio, es decir algo inestables. Digo, inestables a plazo general, pues no mantienen una tendencia a la larga que se pueda identificar. Por ejemplo en Italia, el precio de los inmuebles ha presentado durante este año un incremento de alrededor un 25 por ciento, respecto a un panorama que comprende los últimos tres años.
De esta manera no sólo en España se puede notar que la situación de la inmobiliaria pueda estar algo difusa en cuanto a una clara tendencia. Los cambios de precios, de alzas y de bajas, que se tienen en el mercado son atacados por las medidas del gobierno por diferentes lados. Desde medidas como las que intentar fomentar el alquiler de apartamentos, hasta las que tratan de disminuir los precios directamente. Sin embargo, a pesar de que se trata de cambiar las situaciones adversas, la imposibilidad de la mayoría de la población por adquirir una vivienda es casi general hoy en día. Sobre todo si se trata de pagar una casa, por la cual se tendrá que afrontar una hipoteca por un largísimo periodo, varios años, una cantidad de dinero que si bien se paga de a pocos (por mensualidades) representa una gran cantidad de dinero para familias de ingresos promedios. Es más, ello se hace imposible para quienes sólo cuentan con el sueldo mínimo
Como se puede observar, tratar de conseguir una casa no es algo accesible para todos. Al parecer sólo algunos tienen la oportunidad de hacer realidad su sueño de llegar a una vivienda que desean, mientras otros se tienen que conformar con seguir viviendo en algún inmueble que se ajuste a duras penas a las necesidades básicas que se deben cumplir para poder vivir tranquilamente. Esta situación de diferencia es realmente preocupante, sobre todo cuando hay más personas que necesitan un hogar decente.
Uncategorized Susan on 18 Oct 2007
Las oportunidades de comprar una casa
Una casa es el sueño dorado de muchas familias que piensan en conformar un hogar con hijos. Ya sea que la pareja esté recién casada, o si tiene algunos años ya de matrimonio, la casa no deja de ser un lugar en el cual se puede pretender soñar, y más aún tentar en la realidad, buscando a través de los anuncios, o también a través de las agencias inmobiliarias, los inmuebles para que la familia pueda empezar su vida en conjunto tranquilamente. Es esta una situación que se repite en cuanto lugar existen familias que buscan un nuevo inicio de su vida.
Por esta razón, la compra de un chalet, o de un apartamento, o quizá tan sólo la renta de un apartamento puede ser tan importante para algunas personas; no obstante, las grandes imposibilidades que se le muestran mientras realiza su búsqueda pueden en verdad llevar a la frustración a quienes no pueden adquirir el inmueble que desean. Y esto se puede dar por varios motivos, entre los que destaca más allá de cualquier otro el dinero. Un elemento que se muestra siempre ajeno a la mayoría de personas que andan detrás de una compra y que les es difícil concretar por no contar con los medios suficientes para afrontar los pagos que se requieren.
Un caso por ejemplo es visto gracias a un reciente estudio de una consultora inmobiliaria, que demuestra que en una determinada zona de Barcelona, el precio del metro cuadrado en una vivienda llega a la suma de 6929 euros, cifra que sobrepasa el sueldo de un trabajador que a lo largo de todo un año solamente llega a la cifra de 6847 euros, si cobra el sueldo mínimo. Como se ve en este caso. Es imposible que la gran cantidad de familias que sólo cuenta con este ingreso pueda acceder a viviendas (chalets, apartamentos, casas) con un precio que sobrepasa el dinero con el que disponen. Además se les imposibilita de conseguir préstamos o de pagar a través de hipotecas, pues las evaluaciones previas para otorgar estos préstamos tienen en consideración el ingreso familiar, el cual no los favorece.
Pero estos altos precios son un arma de doble filo. Debido a la barrera que muchos tienen que pasar para poder comprar los inmuebles en España, por los precios, la cantidad de viviendas que son ofertadas pero no demandadas, pierden; pues nadie las compra o alquila. Es por ese motivo que, a partir de la cantidad de inmuebles que no están activos en el mercado inmobiliario, los precios de los apartamentos y de las casas empezarán a bajar desde el siguiente año. Ello, para tener una correlación perfecta entre oferta, demanda y precio; pues lo que tenemos hoy en el mercado español de inmobiliarias es un fenómeno irregular que terminará por perjudicar a todos.
El dinero es la base del mercado. Ese es el valor de cambio de hoy en día. Gracias a él las transacciones son posibles. Pero gracias a él también muchas personas son apartadas de las posibilidades de una compra. Las diferencias en los ingresos marcan la vida de las personas. Pero cuando se trata de vivienda, debería existir una mejor propuesta del gobierno para otorgar a quienes no pueden pagar, una opción lo suficientemente aceptable de vida.
Y en lo referente al tema finanaciero en España, algo para tener muy en cuenta son las divisas.
Uncategorized Susan on 12 Oct 2007
La vivienda como un problema social
Los problemas sociales a los que nos tenemos que enfrentar en la vida diaria son muchos, por lo cual estamos siempre atentos a tratar de buscar la forma de que estos no nos puedan llevar de una manera sencilla a una gran preocupación y mucho menos a derribarnos fácilmente. La preocupación de los españoles pasa en gran medida porque hallar la posibilidad de vivir tranquilamente (¿y acaso no quieren todas las personas esto?). La cuestión es que justamente poder vivir en una casa, o apartamento, es uno de los problemas más comunes y más difíciles de solucionar hoy en día en este país.
Y es que estos problema que se vienen agrandando cada vez más en nuestra sociedad, son claramente identificables, y entre los que más preocupan a la mayoría están la inseguridad ciudadana, que azota a las grandes ciudades, en las que la falta de seguridad se hace sentir por parte de los ciudadanos que tienen el temor de que algo puede ocurrirles en algún lugar por el que estén caminando. Otro de los problemas que más preocupa es el del terrorismo, que afecta a la población por el temor de no saber en cualquier momento un atentado puede acabar con sus vidas o con la de algún familiar.
Todo ello se ha identificado según una investigación reciente, en la misma en la que se ha obtenido como resultado que el problema de la adquisición de una vivienda también es uno de los más graves problemas que se viene dando en España en los últimos años. El tratar de comprar un chalet, o de arrendar un apartamento se convierte en una acción difícil debido a la barrera que significa tener que luchar con la barrera que se establece entre el inmueble y el comprador debido al precio al que se fijan hoy en día las propiedades inmobiliarias, en todo el país.
Este representa, sin duda, un problema primario, por situarse entre las necesidades básicas que todas las personas deben tener la capacidad de satisfacer. Sin embrago, estas necesidades no pueden cumplir su ciclo habitual y muchas veces no se tiene los medios para que una persona con ingresos promedio pueda llegar a adquirir una casa. Ese problema es por lo general el primero que ataca la posibilidad de conseguir una casa. Pero, se muestra otro factor más en este panorama de problemas respecto a la vivienda. La poca cantidad de viviendas a las que pueden llegar las personas. Estos dos elementos son los básicos que se tienen que atender si se quiere solucionar el problema de la vivienda, tanto si se trata de la compra de una casa, de un chalet, o de alquilar un apartamento, ya que por medio de ello se puede ir arreglando esta traba.
Como se puede ver, la problemática social tiene muchos canales por los cuales se puede llegar a mejorar la vida de la sociedad. Tanto si se trata de amenaza ciudadana de inseguridad, o de una amenaza mayor como el terrorismo, o la falta de hogares, se puede hallar soluciones. Por ejemplo en la inmobiliaria se debe tratar de encontrar la forma de agrandar la oferta de los inmuebles para que los precios disminuyan. Ello, a la par con un intento de que las oportunidades sean más equitativas para todos y de esa forma se pueda llegar a una mejora social.